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viernes, 17 de enero de 2014

HAIKUS DE ENERO


En el sendero,
la infancia lejana
es ya crepúsculo.

Desierta impronta,
cuya luz de rocío
pasa la cima.

Habitan el aire
el distante mañana,
el río sin clamor.

Nadie claudica,
lóbrego o lánguido,
ante las sombras.

© Texto y fotografía: Daniel Arana García de Leániz
Enero 2014

martes, 7 de enero de 2014

Nighttown




Caminando entre langostas, 
se hace noche el día.
Y de cielos oscurecidos y calles exangües 
parece entender el alma.

La luz sólo queda a mano cuando se vuelve 
a juzgar al mundo por el fuego.

El iris del más acerbo sentimentalismo evidencia 
su profética sabiduría, pues las
farolas de Mabbot Street han dejado de refulgir, 
y un amanecer de síntoma y recuerdo
anda ya al acecho.

Caminando entre langostas, se hace noche el día,
pues es imposible un nuevo reflejo.

El agua turbia del camino ya no es espejo, 
sino dinámica muda.


© Texto: Daniel Arana García de Leániz
Fotografía: Mar Esteban
Enero 2013

domingo, 29 de diciembre de 2013

Antonio Ramos Rosa: Um caminho de palavras/Un camino de palabras


Sem dizer fogo – vou para ele. Sem enunciar as pedras, sei que as piso – duramente, são pedras e não são ervas. O vento é fresco: sei que é vento, mas sabe-me a fresco ao mesmo tempo que a vento. Tudo o que eu sei, já lá está, mas não estão os meus passos e os meus braços. Por isso caminho, caminho porque há um intervalo entre tudo e eu, e nesse intervalo, caminho e descubro o meu caminho.

Mas entre mim e os meus passos há um intervalo também: então invento os meus passos e o meu próprio caminho. E com as palavras de vento e de pedra, invento o vento e as pedras, caminho um caminho de palavras.


Caminho um caminho de palavras

(porque me deram o sol)

e por esse caminho me ligo ao sol
e pelo sol me ligo a mim



E porque a noite não tem limites

alargo o dia e faço-me dia

e faço-me sol porque o sol existe
Mas a noite existe
e a palavra sabe-o




Sin decir fuego – voy hacia él. Sin enunciar las piedras, sé que las piso – con dureza, pues son piedras, no hierbas. El viento es fresco: sé que es viento, pero me sabe a fresco y viento a la vez. Todo lo que sé, ya está allí, pero no están mis pasos ni mis brazos. Por eso camino, camino porque hay un intervalo entre todo y yo, y en ese intervalo, camino y descubro mi camino.


Pero hay entre mí y mis pasos también un intervalo: así que invento mis pasos y mi propio camino. Y con las palabras de viento y piedra, invento el viento y las piedras, camino un camino de palabras.



Camino un camino de palabras

(porque me dieron el sol)

y por ese camino me uno al sol
y por el sol me uno a mí



Y porque la noche no tiene límites

expando el día y me hago día

y me hago sol porque el sol existe



Pero la noche existe,

lo sabe la palabra.




* De  la antología Sobre o Rosto da Terra, (1961), traducido por Daniel Arana García de Leániz

viernes, 13 de diciembre de 2013

TRANSICIONES


Strange brew, y sonidos de radio
en el atardecer
Donde la desnudez de la cosa misma
es pensada
a veces como un hermoso velo que,
taxativamente,
se escapa de la gloria para obedecer a
la paciencia.

La habitación en el desierto de Avicena,
concisión
Inagotable, perpleja y ambigua,
viajar lejos por hallarse en lo cercano,
transiciones
de un extremo cartesiano al alma de la
vecindad vencida.

Playa de Hiperión, originaria y precoz,
desbrozada,
topografía emocional de caballos al aire,
Vano es
el camino andado, alucinado verismo
el alba.
Si ayer era imposible, hoy es aún más hondo
el dédalo para escapar.


© Texto: Daniel Arana García de Leániz
Fotografía: Mar Esteban
Diciembre 2013 

Dos fragmentos de Marlowe

Nature, that fram'd us of four elements
Warring within our breasts for regiment,
Doth teach us all to have aspiring minds;
Our souls, whose faculties can comprehend
The wondrous architecture of the world,
And measure every wandering planet's course, 
Still climbing after knowledge infinite,
And always moving as the restless spheres,
Will us to wear ourselves, and never rest,
Until we reach the ripest fruit of all,
That perfect bliss and sole felicity,
The sweet fruition of an earthly crown.

Black is the beauty of the brightest day,
The golden belle of heaven's eternal fire,
That danced with glory on the silver waves,
Now wants the fuel that inflamed his beams:
And all with faintness and for foul disgrace,
He binds his temples with a frowning cloud,
Ready to darken earth with endless night:
Zenocrate that gave him light and life,
Whose eyes shot fire from their ivory bowers,
And tempered every soul with lively heat,
Now by the malice of the angry skies,
Whose jealousy admits no second mate,
Draws in the comfort of her latest breath
All dazzled with the hellish mists of death.

MARLOWE, Christopher. 1930. Tamburlaine the Great. Edited by U.M. Ellis-Fermor. London:Methuen, 321 pp.









La Naturaleza, que de cuatro elementos nos dotó, Guerreando en nuestro pecho por un orden, 
Nos enseña a todos a tener mentes con ambición. Nuestras almas, que de por sí pueden concebir
La maravillosa arquitectura del mundo, 
Y medir el curso de todo planeta errante,
Persiguiendo aún el conocimiento infinito, 
Y siempre movido como inquieta esfera, 
Nos impele a no descansar jamás 
Hasta alcanzar el fruto más maduro de todos, 
Esa perfecta dicha y felicidad única que es 
El dulce disfrute de una corona terrena.

Negra es la belleza del más luminoso día;
La dorada beldad del eterno fuego celestial, 
Que bailó con la gloria de las olas de plata, y hoy Anhela el combustible que prendió sus haces: 
Para debilidad y repugnante desgracia de todos,
Él anuda templos con una nube de cirros, listo 
Para oscurecer la tierra con una noche sin final;
Jenócrates, que le dio luz y vida, y cuyos ojos Emanaban fuego desde sus parrillas de marfil,
Templó cada alma con vivo calor. 
Hoy, por la malicia de los irritados cielos, 
Su recelo no admite segundos compañeros, 
Y bosqueja el alivio de su último respiro; Deslumbrados todos por infernales rocíos de muerte.

Adaptado y traducido al castellano por Daniel Arana García de Leániz (inédito).



jueves, 5 de diciembre de 2013

Las sombras de Schopenhauer




Como ángel caído manifiesto
la parquedad de las sombras torvas
de Schopenhauer.

Su mirada penetra remolinos impasibles
de un batir de remos,
espejos invisibles,
reflejo del Cosmos,
                              los átomos,
Pensamiento único,
                               aislado.

Como náufrago de invierno
en mares azarosos
remos de plomo
                             “aire embalsamado”
el silencio,
la Nada …

Cuando viajas hacia dentro
sólo queda la resonancia,
                             el eco,
el rumor de una palabra ..

Y nos aislamos allí,
donde jamás podremos navegar,
en nuestro pensamiento más recóndito,
umbral de un náufrago sin red,
                            ni remos ni madera.

En el escombro infiel al pulso,
vibración del ser,
del deseo despojado,
aquello que llaman “el placer de los extraños”.

© Texto y fotografía: Mar Esteban
Noviembre 2013 

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Epístola a Thomas


Para no cesar en la exploración,
ni atenuar el yo/lividez,
Para no condensar entre poema y poeta
La suave desidia del ser,
Para no abrir santuarios ni marchitar
juramentos,
para no alcanzar una estación prematura,
de dicción e incisión,
para no compensar un enigma en desbrozo,
inane coqueteo con voluntariosos
fanatismos.
Hoja enmascarada entre quedos minutos de arena,
Es la antigua manera de hacer, el poema/verdad.
Para no cesar en la exploración, mi rostro es hoy
Tu rima.

© Texto: Daniel Arana García de Leániz
Fotografía: Alicia Arana García de Leániz
Noviembre 2013 

jueves, 28 de noviembre de 2013

(in) Gravidez #3



Pergeñas tierra inamovible,
luces de
ese
       ayer.
Hemos detenido el momento,
                para su culpable afabilidad,
y tan
 sólo                        una masa se bifurca
entre caminos y el vigor
rendido.

Se escucha cristal de hielo en
              silencio, albor de espíritus eternos.
El
juego
sólo                                     empezó para recordar
la reverencia           afligida de la perfección,
de
la
   demanda.

Y, en
su
soledad, la generación del
temor se afana en digerir
            la oscuridad,
la guerra nublada del que codicia
una brava, ingrávida                              posteridad.



© Texto: Daniel Arana García de Leániz
Fotografía: Mar Esteban
Noviembre 2013 

lunes, 11 de noviembre de 2013

El sueño de María Antonieta (esbozo de un film de Sofía Coppola)

Los sueños de María Antonieta captaban la esencia de los referentes eidéticos oníricos de la Francia del siglo XVIII.  Con el fin de sellar una alianza entre dos países históricamente enfrentados, Francia y Austria, se asegura igualmente un compromiso matrimonial entre el Delfín, futuro Luis XVI y la princesa de Austria, María Antonieta. Con tan sólo 14 años de edad la obligan a despojarse de todo y abandonar Viena para adentrarse en la opulenta, sofisticada y libertina corte francesa. "Todos los ojos se posarán en vos".
Su suprema capacidad de retener las notas esenciales de una vivencia en un sueño reflejaba su deseo y anhelo más interior de una búsqueda sobre la sensibilidad en un mundo material y fastuoso, como las Cortes de Versalles. Ajena al mundo de las apariencias, se rebela contra el aislamiento que representan las cortes. Caminaba por sus lujosos pasillos simulando formar parte de las sonrisas y gestos de los personajes que formaban parte de una pantomima tan petulante y frívola como era la nación francesa.


Pero su benevolencia chocaba con la ostentosa ornamentación de los pasillos y habitáculos que formaban un reino perfecto en un Mundo Perfecto. Una impostura que quedaba reflejada en su mirada al asomarse a algún espejo-espejismo-abismo. Recordemos las escenas donde la madre les manda unas cartas donde la culpa a ella de todo sometiéndola a grandes presiones: "La amistad entre Francia y Austria debe ser consolidada con un matrimonio consumado" o bien "Representas el futuro, debes complacer al delfín y dar un hijo para sellar la alianza franco-austriaca, de lo contrario, habrá consecuencias". Su aislamiento queda más que presente en un primer plano de María Antonieta asomada a los balcones de la corte de Versalles, plano que se va alejando, dejando muy patente su aislamiento y su incomprensión.
Su fortaleza no es otra que el dominio de sus pasiones refuguiandose en vestidos ostentosos y lujosos, en comidas exuberantes y bebidas excitantes … rodeada de gente y fiestas … tal vez la vida transcurría más amena, más pasajera y más llevadera.


Pero su discurso es un discurso vehemente, por mucho que enmascare sus palabras y sus gestos. Sus ojos arden como bengalas en la noche, sus manos, llenas de pasión, no admiten más mundos condicionados, mundos que conducen a la mentira, al engaño, a lo anodino …
En un mundo anodino su estoicismo inequívocamente se anula, su mente se nubla, sus ojos se cierran y su piel se torna pálida y sin luminosidad.
"Todas las cosas condicionadas son un engaño, detrás del engaño sólo existe la luminosidad del vacío" (Nägärjuna, Mülamadhyama-kakärikä, cap. XIII, 1-2).
Encuentra su refugio en un mundo bucólico, en una naturaleza donde el blanco prima por encima del azul. Como si su deseo interior no fuese otro que "limpiar su alma", extraer la vacuidad de su interior, el concepto vaciedad que ya T.S. Eliot nombró en sus versos.
Es consciente de sus límites y el motor de su razón desea extralimitarse, salirse de ellos, saltarlos, superar esos muros insondables poniéndose unos muros propios e invisibles a ese mundo que no le pertenece. Esos muros invisibles no son más que su propio reflejo, "el reflejo de la razón en los límites del pensar".


Encuentra su momento de paz y felicidad en Petit Trianon junto al Conde Ferse. Pero no deja de ser "un espejismo en el desierto" y debe regresar de Petit Trianon donde una escena maravillosa seguía la partida yéndose y dejando al Conde Ferse, su amante y verdadero amor. Vuelve a la vida en la Corte en una escena que pretende mostrar, nuevamente, su sensación de aislamiento. Dicha escena, según la directora, Sofía Coppola, fue inspirada en la escena de la lectura del guión de All That Jazz, en la que el sonido desaparecía y miraba a su alrededor, una sensación de autocompasión en grado sumo. Porque María Antonieta asume su rol y está dispuesta a llevarlo hasta el final, pese a que el pueblo no la comprenda, pues es la reina más odiada e incomprendida de la historia de Francia.
En los limites de los sueños es donde María Antonieta encuentra la paz ante un pueblo sediento de sangre. Su gesto es noble, enmudece, sin perder jamás su misterio.


En mi final está mi principio
se asoma a la boca-abismo
ante una multitud inabarcable y enfurecida
naúsea sartriana
donde lo innombrable permanece
ajeno al terror.

"Esa vibración que, por resonancia, remite a la pulsión del Universo" (Chantal Maillard, Contra el arte y otras imposturas)

***1/2

© Mar Esteban
Noviembre 2013

jueves, 31 de octubre de 2013

POSTAL DE UNA CALLE


 La calle
donde el músico juega a que adoptemos su oído.

Cada uno
ve lo que cede.

¿Por qué, entonces, si resulta tan ajeno a la
arrogancia y al pathos de la distancia, por qué entonces es tan rara su música?

Recibe
sólo aquello que expone.

Bajo la tenue iridiscencia de los arcos
multiplicados en el claustro desnudo.

Bajo el sofocante calor del mediodía, en esa calle desierta,
que irá a la busca del lento desperezo del atardecer en un día de verano.

Su oído es también ojo.
Es ese misterioso contrapunto sombra que no parece venir sino de un interior sin imágenes ni formas.

En esas ocasiones de abismática profundidad neural da sobre todo miedo.

Sonoridad de jazz que pugna por brotar.

Apenas, la voz perfecta
que será al fin silencio.

© Texto: Daniel Arana García de Leániz
Dibujo: Bob Dylan
Octubre 2013

miércoles, 2 de octubre de 2013

ALULILA






Y me detengo a observar la quietud
de un nuevo mes que entra, que empieza, 
que comienza en continuo movimiento.

Invertir el cambio
        no admite réplica ...

Tres nombres me han concedido:

"Alulila" era la Ítaca deseada, 
la isla que Ilulu buscaba errante
durante toda una vida como Ulises.

"Porque toda la vida es Poesía"

Porque todos seguimos las huellas
       de nuestros Pasos Perdidos
y regresamos a la magia del orígen,

                            nuestros orígenes.

Aún nos queda la aurora, 
                  el coral, 
                  la rosa, 
                        los pétalos, 
                      el mañana, 

que deja de ser lo que es
para ser aquí y ahora.

Y, sin embargo, la duda aparece
y con ella el temblor y la ignorancia ...

para mirar hacia adentro,
entrar en esa introspección,
tal vez sería necesario el desmayo,
y el humo cambiaría de rumbo
hacia acantilados que vibran más alto,
desbordando miradas impasibles

y, aún siendo novedad, 
no deja de ser costumbre, 

costumbre onírica, 
 costumbre extraña, 
      costumbre inequívoca, 
  costumbre inefable, 

porque por costumbre
no habrá recompensa ni castigo
sólo fluidez, deseo y gozo.

Planta de coral
       que mira hacia adentro ...
es en ese instante 
donde se invierte el mundo 
ese mundo que muy pocos comprenden
esa llanura, 
ese paisaje, 
de corales y de colores, 
de sombras y anhelos,
de búsquedas y deseos.

© Texto: Mar Esteban
Fotografía: Salva Magaz
Octubre 2013


miércoles, 25 de septiembre de 2013

Seducción por la ira/Seduction by wrath




Ser iracundo,
aléjate de mi
sacia tu venganza con la palabra
con la inmortalidad del verbo
Con la seducción de tu
discurso agotador.

Ser iracundo,
si alguien te escucha,
o se digna a seguir tus pasos,
me habré liberado de tu hostil
venganza.

La ira de la palabra,
el peor de los enemigos,
el mejor de los amigos.

Texto y Fotografía de Mar Esteban


Irascible being,
get away from me
satisfy your revenge with the word
with the inmortality of verb
With the seduction of
your exhausting speech.

Irascible being,if someone is listening,
or deigns to follow in your steps
I will have released myself 
from your hostile 
revenge.

The word's wrath
the worst of all enemies
the best of all friends.

Versión al inglés de Daniel Arana García de Leániz

miércoles, 28 de agosto de 2013

Volver/Ritorno


Mi recuerdo eran imágenes,
En el instante, de ti:
Esa expresión y un matiz
De los ojos, algo suave.

En la inflexión de la voz,
Y tus bostezos furtivos
De lebrel que ha maldormido
La noche en mi habitación.

Volver, pasados los años,
Hacia la felicidad
-para verse y recordar
Que yo también he cambiado


Jaime Gil de Biedma, Volver (Antología Poética)
I miei ricordi erano immagini,
Al momento, su di te:
Che espressione e sfumatura
Degli occhi, un po' morbido

Nella inflessione della tua voce,
E le tue sbadigli furtivi
Come un levriero insonne
Di notte in camera mia.

Ritornare, nel corso degli anni,
Alla felicità
-per trovarsi e ricordare
Che ho anche cambiato.

Versión al italiano y fotografía de Daniel Arana García de Leániz

martes, 27 de agosto de 2013

Lívido sonoro



A Mar y a T.S. Eliot, quienes saben que
la poesía es vida

Entre la intersección de la roca
   y el sol
forman un eje que
  se vertebra,
        disconforme,
en otro unísono seco, lívido, arrojadizo/

Lo mejor de la palabra hecha
   se
                    halla                 en
fuego de deshielo vestal
  en
el clasicismo de un epigrama
  libre/

El futuro valiente de hiedra
   antigua
sólo es, no temas, roca y hasta
   sal,
volvemos a donde partimos y
nos quedaremos
     nos resta la espera
              nos espera volver/

Porque no espero volver nunca.

© Texto: Daniel Arana García de Leániz
     Fotografía: Mar Esteban
Agosto 2013

Delectabile est...



"No habrá castigo para aquel que cometa el crimen"
Chantal Maillard

                      Con esa constancia e imparcialidad del ánimo
   buscamos en los caminos ajenos
   ese silencio que brota,
                                   danza, cae,
                                        serpentea, confunde
                                                    y suben los caminos...
  ¿Por qué nos parecen mejores esos caminos?
                                           Ecos, resonancias...
                                                    de gritos y de anhelos
                                                           casi ajenos...

                    Al mirar sus brillos, sus blancas camisas...
                    sus ondulaciones, sus silbidos, sus ingenios y
                    sus vuelos... olvidamos la esencia,
                                                la raíz,
                                                       el nido,
                                                               la cueva,
                                                                       la hendidura...

                    Parecen todos tan deleitables...
                    ¿acaso la belleza no lo es?
                    Con rostro ecuánime sigo sus pasos,
               buscando huellas que van cambiando,
                        se transforman según la inclinación
                          de quien mira...
                                     se transforma en la noche, en
               la mañana y en la madrugada...
               y buscamos esos mundos cambiantes,
                                 esas extrañas y turbadoras zonas
                                   Santuarios-Templo
                                                      Templos-Santuario
                                                             Desiertos-Santuario
                                                                           Desiertos-Templo
              y se vuelven a tensar los hielos de las cuerdas-icebergs
                                       se tensan los hilos,
                                                        la escritura se tensa
                                  y todo se convierte en una espiral...
                                                          Todo vuelve a repetirse
              y se vuelven esas zonas desiertas donde lo que es no es
              y lo que no es vuelve a ser para volver a no ser.
                                  Luz cenital,
                                               Deseo Infinito
                                               Coral-Mito-Interior

© Texto: Mar Esteban
    Fotografía: Alicia Arana
Agosto 2013                                                                

martes, 25 de junio de 2013

Tibiezas


 Puede ser la poesía el soplo de vida para la figura de barro, pero
              y si se han acabado las PALABRAS
                       y si el alma aflige un esquema

                                   Hierro/Sal trepan por el subconsciente
          así se dirigen las ideas veniales, perdidas
                                                  PAUSAS QUE NO CESAN
          Pura incandescencia de noche
          que
               atrapa el camino a un dios inexacto
                                                           al dios que murmulla fugaz

RÍOS
   donde la vida NO es salvo tibieza uniforme
   donde hay la detección de un instante
                           Existe el hoy, encarnado y desmembrado, en un MAÑANA
                           Quiromancia del habla
                                                         Privacidad

Somos pura sublimación, NO necesariamente
                 Renuncia
Somos los hombres de mármol, vencedores de la
               NADA

                                                    Somos sólo los últimos juegos prohibidos


© Daniel Arana García de Leániz
Junio 2013