jueves, 13 de junio de 2013

Recomendación para y por el arte

WIND, Edgar. 1972. Los Misterios Paganos del Renacimiento. Barcelona: Seix Barral

 Por grande que sea la satisfacción visual que produce una pintura, no podrá ser completa si el espectador intuye que en la misma hay algo más de lo que ven sus ojos. Recomendamos desde el blog un libro espectacular, didáctico y sobre todo, de lectura apasionante, a este respecto.

Sumergirse entre los procelosos abismos de sus mares es no un desafío sino un inmenso placer. En este libro, ya clásico, el historiador alemán Edgar Wind, consigue apreciar, en nuestra opinión y, por vez primera, el sentido pleno de algunas de las obras más famosas del Renacimiento, desde la Primavera de Boticelli hasta el Amor sacro y profano de Tiziano, pasando por Miguel Ángel, Correggio o Rafael. 

Y lo hace partiendo de los textos de Ficino, Pico de la Mirandola y otros neoplátonicos, para reconstruir el proceso de recuperación y reelaboración de los mitos paganos que se produce en esta época, estableciendo así el marco de pensamientos, alusiones y enigmas en el que se desenvuelve cada una de estas obras.

Parece inexcusable recordar y disfrutar con la lectura, al constatar, por ejemplo, como la antedicha huella neoplatónica puede hallarse en multitud de «emblemas» y «empresas» de los siglos XV y XVI , tanto impresas como grabadas en los reversos de medallas, incluso perdidas entre los exuberantes grutescos de determinados monumentos.

Dirá Wind:

Cualquier intento de desentrañar los misterios paganos del Renacimiento,
debiera empezar tal vez por reconocer que el término «misterios» tiene
varios significados y que éstos ya tendían a oscurecerse en la antigüedad,
para enriquecimiento y confusión de este tema (p. 11)

Pero él consigue desenmarañar los significados a los que alude. Inexcusable es la lectura de este excelente ensayo que, en toda su riqueza, constituye un destacado exponente de la corriente que ha revolucionado los estudios del arte en el siglo xx, la escuela iconológica, representada por Giehlow, Warburg, Saxl o Panofsky (vid. FERNÁNDEZ ARENAS, J. 1982. Teoría y Metodología de la Historia del Arte. Barcelona: Anthropos).

Wind demuestra como los límites de la historia del arte sobrepasan estos mismos para adentrarse en campos más amplios, como la historia del pensamiento y de la civilización, pues no debemos olvidar que el arte es arte en sí mismo y como tal, está profundamente relacionado entre sí.

La hiedra se mezcla con otras semejantes al ir ascendiendo por esa fachada artística y cultural de los siglos. Y es por eso que, a estas ramificaciones unidas, en general y muy en particular, se halla en origen consagrado este blog.

© Daniel Arana García de Leániz
Junio 2013

miércoles, 12 de junio de 2013

El Año Pasado en Marienbad (Resnais, 1961)



Posiblemente una de las películas más fascinantes es también una de las que menos argumento contendría, de ser resumida. Es una de sus cualidades más aparentes.

De la mano del director Resnais y del guionista y afamado escritor de la nouveau roman Robbe-Grillet, El año pasado en Marienbad (1961) viaja a través del tiempo y la memoria para engarzarse en ambos, sin dejar tiempo a la elucubración poética. Es, digamos, virulentamente enigmática. Incluso la película más enigmática de la historia del cine, valga tamaña hipérbole. La incertidumbre, y el interrogante no respondido sobre qué es el tiempo… ahí es donde El año pasado en Marienbad plantea el juego, la percepción del tiempo cuando se mezcla con nuestros recuerdos, a la vez que estos se mezclan con nuestra imaginación, de forma constante. No hay tiempo para lo REAL en esta película, y el que parta de ella con concepciones realistas se dará de bruces contra la fuerza verdadera del film.

No hay clave para esta obra de arte, salvo las sensaciones e interpretaciones suscitadas. Cada fotograma está calculado al milímetro para que el espectador se convierta en uno más de los que atraviesan sus pasillos. Y en esta singular fuerza estética reside la base de la película: la plasmación en imágenes de aquello que pertenece a la mente.

La primera voz que se escucha en el filme es la del narrador, que va diciendo al principio sin que se le entienda muy bien, y luego cada vez más claramente; "Una vez más recorro estos pasillos, atravieso estos salones y galerías en este edificio de siglos pasados...", mientras la cámara avanza por los interiores de un gran hotel barroco.


Tenemos a X, que intenta persuadir a una mujer casada, A, de que abandone a su marido, M, y se fugue con él, basándose en una promesa que ella le hizo cuando se conocieron el año anterior en Marienbad. Pero la mujer parece no recordar aquel encuentro.


¿No recuerda aquella ocasión?…será la pregunta de uniformidad desorbitada, y jamás respondida.Y así, poco a poco, a través de fragmentos de conversación, planos de personas cuidadosamente situadas o de grupos estáticos, la película va creando su perturbador universo, que puede ser real o imaginario. 


Los tres personajes principales comenzarán a revelar sus respectivas identidades y todo ello tiene lugar en una delicada fusión entre pasado y presente, donde ya se nos hace saber que no hay nada seguro. Donde el todo es la armonía que tiende a afectar directamente a la sensibilidad perceptiva del espectador. Es una patina genial, una serie de mágicas fotografías únicas. Es la decencia cuestionable de las preguntas sin responder.

Y sí, el film sugiere muchas preguntas más. Mas nuestra labor consistirá no ya en responderlas, actividad que se antoja ardua, sino en discernir al menos si lo que vemos es cierto, o solo un sueño concoide, uno de esos que sólo se dan muy de vez en cuando en el arte, cuando éste es elevado a categorías así.

****

© Daniel Arana García de Leániz
Enero 2012 (rev. julio 2013) 

martes, 11 de junio de 2013

Nebulosa reminiscente

 
Percepción nebulosa
           oleada venturosa y cálida
                frescura original recuperada

Escapo al silencio de tu pálpito
           constante, latente
                              (vivido)

Descanso en esta alegría
                tierna palpitación
   tarde optimista
                que empieza a formarse
           reminiscencias de solares vacíos
                   calles angostas
                            sin tránsito

y yo, aquí, sentada
  en un piso vacío
          que huele aún a pintura
                   a césped...
                        recién cortado

© Mar Esteban
Mayo 2013

Leonard Cohen


Mercy Returns Me

A woman I want-
An honour I covet-
A place where I want my mind to dwell-
Then Mercy returns me
To the fretboard
And the problems of the song.


Sweet Time

How sweet time feels
when it’s too late

and you don’t have to follow
her swinging hips

all the way into
your dying imagination

COHEN, Leonard. 2006. Book of Longing. London: Penguin, pp. 47 y 91
La Misericordia Regresa a Mí

Una mujer que quiero-
Un honor que codicio-
Un lugar en donde quisiera que morase mi mente-
Entonces la misericordia regresa
Al diapasón
Y los problemas de la canción.

Dulce Momento

Cuán dulce resulta el momento
en el que es demasiado tarde

y ya no tienes que seguir
sus contoneantes caderas

hasta el final de
tu imaginación moribunda

Versión al español por Daniel Arana García de Leániz

lunes, 10 de junio de 2013

Vértices de oblicuidad/Sommets d'obliquité


Sólo puedo alcanzarte en razón
de cierta oblicuidad,
me vierto hacia ti,
me inclino a un regazo de deseo
y algo
entonces
se desprende:
lo futurible
entra en consonancia
alivio
de mi en ti
de ti en mi

Poema original e inédito de Mar Esteban
Je peux seulement t'atteindre en raison
d'une certaine obliquité,
je me verse à toi,
je m'incline à un giron de désir
et quelque chose
est alors
détaché:
ce qui est possible
entre en consonance
soulagement
de moi à toi
de toi à moi

Versión al francés por Daniel Arana García de Leániz

Delta (Eugenio Montale)


La vita che si rompe nei travasi
secreti a te ho legata:
quella che si dibatte in sé e par quasi
non ti sappia, presenza soffocata.


Quando il tempo s'ingorga alle sue dighe
la tua vicenda accordi alla sua immensa,
ed affiori, memoria, più palese
dall'osura regione ove scendevi,
come ora, al dopopioggia, si riaddensa
il verde ai rami, ai muri il cinabrese.


Tutto ignoro di te fuor del messagio
muto che mi sostenta sulla via:
se forma esisti o ubbia nella fumea
d'un sogno t'alimenta
la riviera che infebbra, torba, e scroscia
incontro alla marea.

Nulla di te nel vacillar dell'ore
bige o squarciate da un vampo di solfo
fuori che il fischio del rimorchiatore
che dalle brume approda al golfo.

MENGALDO, Pier Vincenzo (ed.) 1978. Poeti Italiani del Novecento. Milano: Mondadori, pp. 539-540

La vida que se quiebra en los trasiegos
secretos, la he ligado a ti:
aquella que se debate en sí y parece
casi no conocerte, tuya su sofocada presencia.

Cuando en sus diques se atasca el
tiempo, tu suerte se aviene a tu inmensa
memoria que, más evidente, aflora
de la oscura región de donde bajaba
como ahora, que ya escampado, se adensa
el verde en las ramas, y en las paredes el almagre.

De ti todo lo ignoro salvo el mensaje
mudo que presagia mi destino:
seas forma o quizás la febril ribera,
turbada y angustiada, por la marea que
alimenta tu delirio, tu ensoñación nebulosa.


Nada tuyo en la vacilación de las horas
grises o desgarradas por un tufo de azufre,
salvo el silbido del remolcador
que emerge de las brumas al golfo.

Versión española de Daniel Arana García de Leániz

Al final de la escapada



Silenciosa escapada
            huida silenciosa
                  rastro sin hueco ahora
                       escribo la huella
                                  cicatriz
                                        fuerza impetuosa

que impulsa
                  al SILENCIO
al encuentro de las hojas otoñales
              muertas en el árbol
 antes de ser arrancadas por una
                    brisa
                            NO PRIMAVERAL

Y aún siendo
                   Silenciosa escapada
                           huida silenciosa
quedaron vibrando
                          (un rato)
                sus ecos....


© Mar Esteban
Junio 2013